Protectores para Juanetes y Talón

Protectores para Juanetes y Talón

El juanete o Hallux Walgus es la protuberancia ósea que nos sale normalmente en el primer dedo (dedo gordo) del pie por la desviación hacia dentro de las falanges del dedo hacia dentro y del metatarsiano hacia fuera. Esta desviación, además de las molestias que nos pueda causar de por sí, es muy incómoda cuando usamos calzado, ya que fricciona con éste y convierte nuestra marcha en un sufrimiento constante.

Además de usar un calzado poco adecuado o de haber sufrido algún traumatismo, la causa principal de este problema suele ser la forma en que pisamos, por lo que los huesos se van deformando como consecuencia del peso del cuerpo y el movimiento al que se le está sometiendo. Esta pisada anómala normalmente tiene componentes genéticos.

Para evitar esto, no hay nada como los protectores, ya que protegen la zona frente a rozaduras y presiones excesivas, reduciendo el dolor y protegiendo la piel. En Herbi Feet disponemos de diversos tipos de protectores, tanto de gel como de silicona, suaves, cómodos y fáciles de colocar. No te quedes sin estos elementos fundamentales e imprescindibles para combatir los juanetes.

Especial atención requieren también los roces con el talón, especialmente producidos con calzado nuevo, especialmente rígido o cuando no llevamos calcetín. Para esta molestia que, desgraciadamente, es muy recurrente, un buen protector a tiempo te evitará irritaciones en la zona del tendón de Aquiles. Y como esta dolencia afecta a gente de todas las edades, en Herbi Feet disponemos de protectores para niños y adultos.

No te olvides de los protectores para Juanetes y Talón, mejorarán tu día a día.

Como funcionan los protectores para juanetes y talón

La función de un protector de juanetes, ya sea en el dedo gordo del pie o en el quinto dedo, es corregir la postura del dedo en sus etapas iniciales y proteger de rozaduras y dolor la piel y el hueso. Algunos protectores para juanetes se colocan durante toda la noche para que el hueso vaya corrigiendo su postura de forma natural. En cada caso en concreto es necesario consultar qué tipo de protector es el adecuado para cada persona y sus pies.

Los protectores de talón previenen la formación de callosidades y mejora la forma del pie. Es recomendable para personas que practican deporte o que caminan mucho, también para los niños pues saltar, correr y hacer deporte sin control y un calzado inadecuado puede provocarles muchas molestias.

Rehabilitación tras una operación de juanetes

Si no se ha podido evitar que la deformación del dedo vaya a más a causa de los juanetes en muchos casos es probable que se tenga que pasar por el quirófano. La recuperación durará un tiempo, será incómoda y dolorosa según el grado de tolerancia al dolor de cada cual. A pesar de ello es importante empezar la rehabilitación cuanto antes. ¿Qué debes hacer?

  • Come bien y descansa todo lo que puedas. Sí, hay una parte dolorosa en la rehabilitación y otra igual de necesaria, que es la de prestar atención al resto de tu cuerpo. Un cuerpo bien alimentado es capaz de cicatrizar antes las heridas y defenderse contra posibles infecciones. Los aminoácidos reparan y reconstruyen el cuerpo, la vitamina C es antioxidante y cicatrizante. Los carbohidratos proporcionan la glucosa, necesaria para aportar energía al cuerpo, también nutrientes, que refuerzan el sistema inmunológico y fibra.
  • Dormir las horas suficientes hace que se refuerce el sistema inmunitario, se regeneran los tejidos, se liberan tensiones en músculos, columna vertebral y articulaciones, regula la circulación de la sangre, baja la frecuencia cardíaca y mejora la actividad cerebral, necesaria para hacer frente a una rehabilitación postoperatoria.
  • Haz los ejercicios que te indique el médico. Si bien te pueden parecer dolorosos es el médico quien sabe qué ejercicios necesitas hacer para tu recuperación. Sin embargo, no te presiones, no sufras más de lo que puede aguantar y, ante cualquier duda, cambio de color, hinchazón, fiebre, falta de mejoría u otra situación siempre acude al médico, no importa las veces que preguntes. Encontrarás buenos consejos en Internet, pero cada persona y su cuerpo son un mundo; los consejos son referencias, es tu médico quien debe decidir.

La importancia de  aprender a caminar correctamente

Aprendemos a caminar cuando somos pequeños; sin embargo, nuestros inicios son inestables y no siempre se ha utilizado el calzado correcto. Más tarde adquirimos ciertos hábitos posturales ya sea por el peso de los libros en la escuela, por el calzado o por imitación. Los adultos siempre han sido un gran espejo en el que se han mirado los más pequeños sin que unos y otros se diesen cuenta. Y un día, pasados los años, llegan los dolores de espalda, las deformidades en los pies, las incomodidades, y nos damos cuenta de que todavía no sabemos caminar.

Como para nosotros es una acción que creemos mecánica apenas prestamos atención. Al caminar existe una norma básica: talón, planta, puntera, espalda recta y brazos a los lados moviéndose al ritmo de los pasos. Es muy sencillo y todos pensamos que lo hacemos bien, pero, ¿y si nos fijamos en las suelas, las puntas y los bordes de los zapatos que más utilizamos? ¿Sufren un desgaste por igual? Arrastrar los pies, girarlos al caminar o torcer los tobillos es muy frecuente. Estas posturas se deben corregir cuanto antes, si es en la edad temprana mucho mejor.