Cosmética

Estética de los pies

El cuidado de los pies es una cuestión de salud, además de estética. Es recomendable hidratar bien los pies para que se encuentren en perfecto estado. No obstante, los pies son los grandes olvidados del cuidado diario, también de la hidratación, a pesar de que es una de las partes del cuerpo que más sufren el día a día.

Algunas de las consecuencias de esta falta de hidratación son las grietas en el talón, las durezas o los callos. En Herbi Feet disponemos de una amplia gama de cremas y jabones podológicos, muchos de ellos con urea, una solución perfecta para la molesta sequedad de nuestros pies.

Cremas para los pies

Todos queremos lucir unos pies bonitos en verano, ya que es la época donde los paseamos más al aire. Es precisamente ese contacto con el aire, el sol, el calor generalizado, el contacto con el agua de la playa y de las piscinas el principal causante de unos pies resecos. Por no hablar de cuando andamos descalzos. La excesiva sequedad en los pies, la cual puede aparecer sin embargo todo el año, puede llegar a provocar grietas en nuestros talones, grietas que posteriormente pueden llegar a sangrar y ser muy dolorosas.

Es importante realizarse una buena pedicura mensual, así como adaptarse a una rutina de cuidado diario de los pies. De la misma forma que prestamos atención a nuestra cara, cuerpo y cabello, los pies también se merecen nuestra atención. Las cremas para pies nos ayudan a evitar que éstos se sequen, hidratándolos de la manera correcta y evitando en la medida de lo posible la formación de durezas.

Si deseas que la crema hidratante para pies haga aún más afecto, ponte unos calcetines de algodón justo después de aplicarla. De esta manera se facilita que la zona se mantenga húmeda por más tiempo, lo que ayuda en el proceso de cicatrización de los pies.

Causas del mal olor de pies

El mal olor en los pies aparece cuando las bacterias del sudor se mezclan con el aire. El problema es: ¿por qué si todos sudamos no todos tenemos mal olor de pies?

Podemos encontrar dos tipos de glándulas sudoríparas, las ecrinas y las apocrinas. Este sudor es, en principio, un líquido sin olor. Las glándulas ecrinas producen sudor con el fin de regular nuestra temperatura corporal, es por ello que sudamos cuando hacemos ejercicio. Por otro lado, las glándulas apocrinas segregan un sudor diferente, aceitoso, que no se evapora y no tiene la función indicada anteriormente.

Aunque el sudor que producen ambas glándulas es inodoro, existen bacterias en las zonas donde hay más transpiración que interactúan con el sudor y se puede llegar a producir mal olor, como es el caso de los pies.

Llevar los pies encerrados en unos zapatos durante mucho tiempo, varios días a la semana o incluso en los momentos del año que más calor hace, no ayuda a que ese mal olor de pies remita. Los pies empiezan a sudar más para tratar de controlar la temperatura corporal, ya que es la parte del cuerpo donde más glándulas sudoríparas existen. Este sudor será difícil que se evapore, al estar los pies encerrados. Esta es la situación ideal para que las bacterias proliferen.

En nuestra piel podemos encontrar queratina, también en los pies. Cuando exponemos la queratina de los pies a una constate humedad, estamos sirviendo en bandeja alimento para las bacterias. Es debido a las bacterias que se alimentan de queratina que se libera un olor desagradable: el mal olor de pies.

Por tanto, sufriremos de mal olor de pies dependiendo de cuánto sudor generemos a lo largo del día y de la cantidad de tiempo que pasemos con los pies tapados, provocando que el sudor no se pueda evaporar correctamente.

Remedios para el olor de pies

No dejes que el problema de mal olor de pies te avergüence, busca las causas de ese desagradable aroma y la mejor solución para tu caso. Nuestra gama SinODOR aporta soluciones para la sudoración y el mal olor, tanto para el pie como para el zapato, ya que aquí es donde más fácilmente se depositan las bacterias.

Además, lo ideal es que mantengas su calzado ventilado cuando no lo estés usando. En la medida de lo posible, intentaremos usar zapatos livianos que nos ayuden a combatir el exceso de sudoración. Un buen truco es nunca usar zapatos sin calcetines: éstos ayudan a absorber la humedad que se acumula en tus pies. Si es posible, anda sin zapatos cuando estés por casa y procura tener una buena higiene en la zona. Lava tus pies diariamente, poniendo especial cuidado en secar bien las zonas que separan los dedos unos de otros. Ayúdate con los productos que ponemos a tu disposición.

Productos que te pueden ayudar